Una alerta meteorológica puede anticipar una lluvia intensa, pero difícilmente pueda precisar qué esquina se inundará primero o por dónde comenzará a entrar el agua en las viviendas de un barrio.
En este sentido, un estudio del proyecto Anticipando la Crecida (ALC) muestra que, para adelantarse a una inundación, no alcanza con un buen pronóstico: el conocimiento de las comunidades y la articulación entre el sistema científico y los organismos públicos también son claves para construir sistemas de alerta temprana eficaces.
El trabajo, publicado en la revista Environmental Research: Climate, fue impulsado por investigadores e investigadoras del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos (DCAO) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA y del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA, UBA-CONICET), junto con una amplia red de instituciones científicas, educativas y estatales.